miércoles, 6 de abril de 2016

Háblame bonito

¡Hola!
En la escuela y en general, nuestro día a día, escuchamos eso de ¨habla bien¨ pero rara vez escuchamos referencias a la forma en que nos comunicamos y nos relacionamos; parece que se presta más atención a lo que se dice que a lo que se transmite y cómo se hace. Pero...¡qué importante es usar la voz como una caricia, tal y como dice José María Toro!


Pero, ¿qué es para mí hablar bonito? Pues una forma de hablar asertiva, amable, empática, donde reina la escucha activa...
La calma es base para hablar con tranquilidad, confianza y sin presión ; parece baladí nombrarlo como algo esencial pero si os fijáis en nuestro día a día, siempre andando con prisas y mirando el reloj, no es tan descabellado pensar que hasta hablar con nuestros duendes a veces lo convertimos en algo atropellado...¿damos tiempo para hablar y expresarse realmente?

La escucha activa y consciente es la base para fomentar una conversación profunda. Más allá de las palabras dichas y unas emociones que las hacen emerger. Escuchar activamente no es otra cosa que prestar atención a la persona que nos habla, no a lo que le rodea ni lo que hacemos. Prestar atención es decir sin palabras ¨me importas, estoy contigo al 100% aquí y ahora; mi tiempo es para ti¨.

Una buena parte de nuestra comunicación es no verbal; atender a los gestos es escuchar lo que el cuerpo habla. A su vez, mantener una buena postura corporal y expresarnos con gestos ayuda a hacer nuestras intervenciones más ricas y cercanas. 

Si somos el espejo en el que nuestros duendes se miran para aprender a comunicarse y usamos un lenguaje basado en órdenes...¿cómo se comunicarán ellos? 
Un lenguaje basado en el ¨ordeno y mando¨ no da oportunidad al diálogo y este es la puerta para la comunicación y el entendimiento. El consenso, el saber qué se opina y poder acercar posturas o simplemente saber que se está acuerdo en estar en desacuerdo es esencial para establecer relaciones sanas.

 Las preguntas abiertas son aquellas que exigen una respuesta elaborada, van más allá del sí/no...Una vez leí un artículo (no recuerdo la página web) sobre la importancia de elaborar preguntas a nuestras/os niñas/os para fomentar la comunicación. Y es que a veces hacemos preguntas que pueden que nos interesen a nosotras/os pero no a ellas/os o que realmente no inciten más que a contestar con monosílabos... Vg. ¿cómo ha ido al colegio?  ¿has tenido hoy inglés? ¿te has comido todo el bocata en el recreo?
Pero ¿pueden ser preguntas motivadoras que inciten a hablar? ¿nuestras conversaciones con ellas/os son atractivas e incitan a seguir hablando? ¿qué tal si cambiamos nuestra forma de hacer preguntas? Vg. ¿qué ha sido lo más divertido que ha pasado hoy en el recreo? ¿si tu amigo favorito fuera un alimento, cuál sería? ¿para qué usarías una cuchara aparte de comer?... ¡a la hora de hablar, el límite de los temas de conversación los ponemos nosotros! :)


Las correcciones cuando nos hablan...Los síes, los noes, los ¨eso está mal/bien¨,  vaya tontería, no me llores, no es para ponerse así...son frases que usamos con frecuencia pero que a nivel comunicativo ¿aporta algo positivo a quién nos escucha? ¿ayudan? Lo cierto es que no, de hecho puede ser que el mensaje que transmitamos es ¨lo mío es más importante¨ o ¨yo eso lo se hacer mejor que tú¨. Es complicado no emitir juicios de valor, pero es esencial para fomentar la comunicación y el respeto por el otro. 


A veces hablamos por no estar callados, como si el silencio fuera molesto...cuando en realidad es un aliado. Nos calma, hace que elijamos las palabras correctas, que podamos estar en contacto con el otro de una manera profunda, en definitiva, mejora la comunicación. 


¿Damos las gracias a nuestros duendes por lo que hacen? ¿somos capaces de disculparnos cuando somos nosotras/os quienes metemos la pata? ¿valoramos sus gestos y avances de manera consciente?  Las palabras amables hacen que la comunicación fluya y que nos acerquemos a nivel emocional. El beneficio de la amabilidad es tanto para quién la recibe como para quién la da. En palabras de Alejandro Jodorowsky ¨lo que das te lo das, lo que no das te lo quitas¨.  

Comunicar es hablar y que te hablen...¡pero hay que dejar que lo hagan! Las interrupciones, las correcciones, el ¨así no se dice¨, el ¨no hay tiempo para eso ahora¨...hacen que coartemos las conversaciones. Hablar(nos) requiere calma, amabilidad, escuchar activamente y dar tiempo para que nos hablen, interés por lo que nos dicen ...Comunicar es siempre más que el puro acto de hablar, pero cuando lo hagamos, hagámoslo bonito. 

¡Hasta pronto! :)